lunes, 19 de agosto de 2013

Norma Monroe

Acabo de volver de unas mini-vacaciones. He ido a la casa de la playa de mi mejor amiga. No me gusta la playa, nunca me ha gustado pero necesitaba cambiar un poco de aires. Aunque me lo he pasado bien no he vuelto con la inspiración que esperaba. Quizá necesite ir un poco más lejos o descubrir algo nuevo, no lo sé. Quizá simplemente mis musas me hayan abandonado.
Mañana (si puedo) voy a ir a comprar unas libretas. Quiero hacer un ensayo, un ensayo completo y extenso sobre Marilyn Monroe. Puede que también haga uno sobre Clara Bow si me veo con ánimos. No tengo ni idea de por qué quiero hacer eso pero creo que podría ayudarme. Compraré un par de libretas para apuntar las ideas, los bocetos, etc., un álbum para llenar con fotos suyas, un bloc para apuntes y una caja para guardar el ensayo acabado, la libreta de bocetos, el álbum de fotos, el bloc de notas... Si puedo buscaré una caja con fotos de Marilyn, sé que las hay. Si no, yo la forraré. En cualquier caso me muero de ganas de hacerlo, creo que para mi sería un gran consuelo tener algo así, será algo que me animará ver cuando esté acabado.
Para mí Marilyn lo significa todo. Me siento tan identificada con ella y al mismo tiempo siento que la entendía tan poco... Quizá un poco más que la mayoría de la gente, pero no tanto como me gustaría, no tanto como para atreverme a decir que la entiendo del todo, porque la gente ve a Marilyn Monroe, la estrella de Hollywood, el mito sexual, o ve a Marilyn Monroe, la víctima de una serie de desastrosas circunstancias, de una infancia dramática, de una vida dura, pero nadie parece ver más allá de eso, de una sex bomb o de una víctima, nadie parece ver a Norma Jean Baker, la persona que hay detrás del montón de circunstancias, nadie parece recordar que era HUMANA, tan humana como cualquiera de nosotros, o incluso más, mucho más, y que como todos los humanos sentía, sentía mucho, para bien y para mal, y que como todos los humanos decidía, se equivocaba, acertaba, hacía lo que ella creía mejor y se arrepentía, o no lo hacía, no era perfecta y tampoco era una pobre víctima del destino, era una persona, sigue siendo una persona y me molesta, de hecho odio, que nadie la recuerde como tal.

domingo, 4 de agosto de 2013

Una flor en la pared

Me acabo de dar cuenta de que no expliqué a qué venía el título de la entrada anterior: La chica que no existe y eso es algo que suele causar curiosidad (me puse ese apodo dos veces y ambas me preguntaron por él) incluso empezaron a sacar teorías completamente alejadas de la realidad, aunque francamente más interesantes que la verdad.
No es nada profundo, nada demasiado complicado. Simplemente pensé: ¿Qué título podría definirme? ¿Como expreso en una frase lo que soy? ¿Como expreso que siento que estoy incompleta, que no soy ni una cosa ni la otra, que no pertenezco a ninguna parte ni encajo siquiera con los que no encajan? ¿Cómo expreso que a veces siento que en cualquier momento voy a desaparecer porque no pinto nada en el mundo? ¿Cómo expreso que a veces siento que no existo?
No sé, quizá sea algo evidente pero creo que es perfecta.

***

Por otra parte hoy quería hablar sobre una película. Una película muy especial para mi que he visto hoy por segunda vez, pero desde luego no por última.
No voy a hacer una crítica sobre ella, ni a hablar de su técnica, ni siquiera voy a entrar en si es buena o no porque eso no importa en absoluto. Esto no es un blog de cine después de todo, es un blog sobre mi y esta película es una parte importante de mi así que de eso hablaré, de lo que significa, de lo que me transmite especialmente a mi.
La película es Las ventajas de ser un marginado, pero si no la habéis visto no os dejéis engañar por el título. No es una película sobre adolescentes comunes a los que nadie quiere, ni una de esas películas sobre bullyng que ponen los sábados por la noche en Antena 3. Esto es muchísimo más, es la película que me hizo replantearme realmente mi vida, la que me hizo no solo pensar, sino decidir que quería cambiar, que TENÍA que cambiar, que tenía que dejar muchas cosas atrás y empezar a vivir como de verdad quería.
No importa cuantas veces vea esa película porque sé que nunca, nunca me cansaré de ella. Cuando la estoy viendo me hace sentir infinita y, cuando termina, me hace sentir tan vacía que me entran unas incontrolables ganas de ponerla otra vez hasta que escucho las voces de Sam y Patrick en mi cabeza diciendo: ''Deja de verlo, sal y vívelo. Conoce gente, grítale al viento, ponte un vestido bonito, sal con tu mejor amiga y convertíos en el halcón y la zorra''.
Es una de esas cosas que me llenan de una esperanza y unas ganas de vivir tan reales y tan profundas que hasta me asusta.
Y sin embargo, mucha gente se equivoca respecto a ella.
Conozco gente que ha visto esa película y han salido pensando que trataba sobre la importancia de la verdadera amistad, sobre lo bueno que es tener verdaderos amigos pero la verdad es que ese no es en absoluto el mensaje de la película. El mensaje es de superación, el mensaje es que si Charlie no hubiera sacado valor de donde no creía tenerlo para hablarle a Patrick jamás habría conocido a las mejores personas de su vida. Si Sam no hubiese tomado las riendas de su vida no hubiera ido a la universidad de Pensilvania. Si Patrick no se hubiera enfrentado a Brad hubiera quedado atrapado en una mentira toda su vida y si Candance no hubiera dejado a su novio hubiera acabado como la tía Helen. Los amigos de Charlie no son el mensaje, sino la consecuencia del mensaje y si la película se centra en su relación no es porque la moraleja sea sobre ellos, sino para que pueda verse con más claridad lo que se puede conseguir si no tienes miedo, si te atreves a arriesgarte, a hacer lo que sientes que deseas hacer. Si haces lo que de verdad deseas puedes ser infinito. Ese es el verdadero mensaje, pero es algo que no creo que puedas entender si no te sientes realmente identificado con Charlie o con Sam o con Patrick. No es algo que comprenda alguien que no se ha sentido como un inadaptado, y no me refiero a sentir que no encajas con ciertos grupos, ni a sentir que solo encajas con ciertas personas o con un grupo de amigos, sino a sentirse DE VERDAD como un inadaptado.
De hecho, me atrevería a decir que tampoco comprenderás lo que estoy escribiendo si nunca te has sentido como un inadaptado.
Aunque también hay otro mensaje, quizá un poco más claro pero que uno no se plantea como tal y es que no estás solo. Que no importa lo apartado que te sientas, lo fuera de lugar que estés, el mundo es muy grande y tiene que haber alguien por ahí que se sienta como tú, aunque no tengáis más gustos en común que la música, aunque vuestras vidas hayan sido diferentes y vuestras personalidades opuestas, pese a todo podéis estar hechos del mismo material. Podéis ser lo mismo.
En el mundo tiene que haber alguien que esté pensando en ti aunque sea un pensamiento tan general como el de: Tiene que haber alguien como yo en alguna parte.

sábado, 6 de julio de 2013

La chica que no existe

Había escrito una entrada, una entrada poética para presentarme pero luego la releí y me di cuenta de lo pedante que me parecía así que la borré. Últimamente ni siquiera me gusta como escribo y eso nunca me había pasado.
He decidido usar este blog como una especie de diario personal para desahogarme. Necesitaba hacer algo así, dejarlo por escrito. No me importa que la gente lo lea o no, el hecho de dejarlo expuesto en un sitio público me hace sentir extrañamente mejor.
No pretendo que sea un diario dramático con mis problemas existenciales, aunque obviamente pondré algo así en algún momento. Simplemente quiero decir lo que pienso, de cualquier cosa, cosas felices o tristes, problemas, buenos momentos, libros, películas, acontecimientos sin ninguna importancia... cosas que seguramente no le interesen a nadie pero que necesito sacar de mi cabeza. En realidad necesito sacarlo todo, cualquier pensamiento, porque sé que si los dejo acumularse las cosas van a acabar mal.

Debería empezar por presentarme pero la verdad es que no sé que nombre usar. No quiero poner mi nombre real, en parte porque no me gusta, en parte porque no quiero que nadie me reconozca si un conocido mio encontrara este blog, pero tampoco sé que nombre ponerme así que lo mejor será que, temporalmente, firme como White Lady.
Tengo diecinueve años, lo que yo considero como una edad intermedia, un punto vacío entre la adolescencia y la edad adulta, un punto en que lo único que puedes llamarte es ''joven'', un punto entre los dieciocho y los veinte, dos edades completamente definidas, tan cerca y tan lejos de los jodidos diecinueve.
Los odio.

Me encanta el cine, me encanta leer y me encanta el teatro. En realidad, me encanta el arte y me fascinan los artistas, pero yo no considero artista a cualquiera solo por saber pintar, escribir o actuar. Un artista puede serlo sin saberlo, sin haber tocado un pincel en su vida, sin haber escrito siquiera una linea de un relato corto ni haber pisado nunca un escenario ni un plató. Puede haberse pasado la vida trabajando de telefonista en un diminuto cubículo de unas oficinas enormes y, aun así, ser un verdadero artista. Es algo personal. Cualquiera puede aprender a pintar, a escribir, a esculpir, pero nadie puede aprender a ser artista.

En cualquier caso es posible que me acabe arrepintiendo de hacer este blog. Cuanto más cosas escribo más me doy cuenta de que habrá mucha gente que no entienda correctamente lo que quiero decir, aunque crean que si. Cuanto más lo pienso más veo que habrá gente que me dirá: ''Piensas así porque aún eres muy joven'' y que no sabrán ver más allá de la superficie y estoy segura de que el día en que me de cuenta de que no he conseguido hacerme entender, hacerle ver a todo el mundo lo que yo quiero que entiendan, ese día borraré completamente el blog y me olvidaré de él. No tengo la suficiente paciencia como para soportar esas cosas.